Los productos congelados se colocan sobre una cinta transportadora de malla de acero inoxidable. A medida que aumenta la velocidad del flujo de aire, los productos congelados comienzan a moverse. Cuando la presión del aire alcanza un valor determinado, los productos son sometidos a un flujo de aire vertical ascendente a alta velocidad, lo que provoca que queden suspendidos. Esto da como resultado la expansión del lecho y una mayor porosidad. Las partículas suspendidas quedan rodeadas por el flujo de aire a baja temperatura, lo que permite una congelación rápida y la formación de partículas individuales.
Simultáneamente, se ha diseñado un dispositivo de vibración por pulsos mecánicos debajo de la cinta transportadora de malla. A medida que las partículas congeladas se solidifican, vibran y se separan, evitando así que se adhieran entre sí.